Una deuda sin pagar
Un préstamo entre particulares, una factura o una cantidad que te deben y no te devuelven.
Te asesoramos y defendemos en los conflictos del día a día entre particulares: contratos que no se cumplen, deudas, alquileres, compraventas o daños que alguien debe reparar.
El derecho civil regula las relaciones entre particulares. Intervenir pronto suele evitar que un conflicto crezca o que venza un plazo.
Referencia oficial: Código Civil (BOE).
Un préstamo entre particulares, una factura o una cantidad que te deben y no te devuelven.
Obras, compraventas o servicios que no se ejecutan como se pactó.
Impagos, fianzas, desperfectos o finalización del contrato.
Accidentes, desperfectos o perjuicios que alguien debe indemnizar.
Antes de recomendar una vía revisamos qué se pactó, qué se puede probar y qué plazos siguen abiertos.
Estos son los casos más habituales. Si el tuyo no aparece, cuéntanoslo igualmente.
Deudas impagadas, facturas, préstamos entre particulares y requerimientos previos a la vía judicial.
Redacción y revisión de contratos, incumplimientos y resolución de acuerdos.
Desahucios, impagos de renta, fianzas y conflictos entre arrendador e inquilino.
Vicios ocultos, arras y conflictos en la compra o venta de una vivienda o un bien.
Daños materiales o personales, accidentes y reclamaciones a aseguradoras.
Conflictos con la comunidad de propietarios, vecinos, lindes y servidumbres.
La primera conversación sirve también para decirte qué merece la pena reunir.
Por escrito o, si no existe, cualquier prueba del pacto.
Justificantes, transferencias y recibos.
Correos, mensajes o burofaxes intercambiados.
Pruebas de daños o del estado de un bien.
Muchos acuerdos se prueban con mensajes, transferencias o testigos. Cuéntanos qué tienes y lo valoramos.
No damos respuestas automáticas: cada caso depende de sus hechos, su documentación y sus plazos.
Un requerimiento bien planteado resuelve muchos conflictos sin necesidad de juicio.
Si no hay acuerdo, elegimos el procedimiento adecuado según la cuantía y la prueba.
Por teléfono, WhatsApp o por escrito, con lo que tengas.
Vemos qué documentos tienes, cuáles faltan y qué plazos corren.
Analizamos los hechos y las opciones reales.
Qué recomendamos, qué riesgos hay y cuáles son los honorarios, por escrito.
No. Muchas reclamaciones se resuelven con un requerimiento o una negociación previa. Si no hay acuerdo, valoramos la vía judicial más adecuada según la cuantía y la documentación.
Lo que tengas: contratos, facturas, mensajes, correos o cualquier documento que explique lo ocurrido. Con eso hacemos una primera valoración.
Depende del tipo de acción. Algunos plazos son cortos, por eso conviene consultarlo cuanto antes.
La primera llamada es gratuita: entendemos lo ocurrido, te decimos qué necesitamos y cómo podemos ayudarte.